Cuando me refiero a amor, pienso en todos sus tipos. Erich Fromm describe cuatro: el fraternal, maternal, erótico y el religioso. De a poco, este blog se va llenando de historias que intentan abarcar a todos.

viernes, 19 de octubre de 2012

"La tenemos, vamos para allá"

Esa tarde Julieta quería ver a su tía, hacía tiempo que venían posponiendo un encuentro. Así que compró masas secas, se hizo una coleta alta en su largo pelo, se puso las Converse y salió a tomar un taxi. Estaba sobre la hora, así que no llegó a la parada. Pasó uno por la calle que le paró. Por el espejo retrovisor le pidió al chofer que la lleve al Barrio 400 viviendas, en el este de la ciudad. Mientras miraba por la ventanilla, pasaron por el centro. Tomaron la ruta y siguieron unas cuadras. Repentinamente el taxista dobló por una calle que no conocía. Siguieron unos metros y le preguntó "disculpe, ¿por qué vamos por acá?", "porque hay un corte de ruta más adelante nena".
El corazón se le atragantó, quiso abrir la puerta en un semáforo y estaba trabada. "Me quiero bajar" le dijo "cóbreme que me quiero bajar". No obtuvo respuesta.
Quiso enviar un mensaje de texto, el chofer la estaba mirando fijamente por el espejo retrovisor y buscó algo que sacó de la gaveta.
De repente, el taxi paró, se apeó a la vereda. Un control de tránsito de rutina.

Julieta bajó el vidrio y le preguntó al policía "¿por qué hay corte de ruta?", "no hay ningún corte, no estamos informados".

Bajaron al taxista y lo pusieron boca abajo en el suelo para esposarlo, desde el piso maniatado levantaba la cabeza para mirarla. Un policía le pidió que le dé la espalda al hombre. Caminó a un móvil del brazo de una mujer policía que llegó rápidamente al lugar.

El último mensaje que el taxista había mandado decía "la tenemos, vamos para allá".

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